Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2014

Bien, vení.

Echa a volar mis cartas, haz como que lo olvidas, pronto esparcirás tu delito y con ello tu culpa; sólo espera a que el árbol vuelva al polvo junto con lo nuestro, junto con nosotros. VEN y mira: contemplad mis marcas en la pared; siéntelas y dime si no son ciertas, si son sólo un engaño. Mis lágrimas tomas por mentira, y a mis sonrisas contestas con otra más falsa. Ambos lo hacemos, a ambos nos han tomado el pelo y hemos derramado la leche sobre la mesa sin siquiera haberle dado un sorbo. Carísimos: sólo quiero una cosa, el oblivion eterno, el perdón en el olvido. Ignoro si aún sigo vivo hasta que con los labios partidos y los ojos hundidos escribo estas líneas. Dicen que las palabras prevalecen, lo cierto es que ya no las quiero dentro, lo único cierto es que las aborrezco.